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Tampere
La más dinámica de Finlandia, aparte de la capital, Tampere es una apasionante ciudad hermosamente enclavada entre los lagos Näsijärvi y Pyhäjärvi. Conocida como la “Manchester de Finlandia”, este centro industrial del siglo XIX fue famoso por su poderosa industria textil.
Las decenas de chimeneas de ladrillo rojo de las antiguas fábricas todavía apuntan hacia el cielo, aunque la mayoría ya se han transformado en excelentes centros culturales, bares, restaurantes, centros de fitness, cines, museos y oficinas.
Tampere es una ciudad universitaria, con dos importantes universidades y numerosas otras instituciones educativas. También es un destacado centro de la vida cultural finlandesa, con sus teatros y eventos musicales, literarios, artísticos y notable arquitectura.
Hay tantas cosas para ver en Tampere, que elegimos un hotel cerca del centro y las atracciones de la ciudad como el Holiday Inn Tampere. Las habitaciones son sencillas pero cómodas, y disfrutamos mucho del jacuzzi y la típica sauna finlandesa, ideal para cuando llegábamos exhaustos de recorrer esta sorprendente ciudad.
La zona de Plevna es el hogar de varios museos, que cambian sus exposiciones con frecuencia. Ubicado en un patio frente al cine se encuentra Werstas, el Museo Finlandés de Bienestar Social, donde hay una exposición permanente sobre la industria textil que es especialmente interesante.
La atracción más original de la ciudad es el Museo Lenin, un museo de historia, pero contada de forma divertida. Luego está el Museo de Arte de Tampere, que tiene bellas obras de arte en exhibición. El Vapriilin Museokeskus es otro gran museo, con numerosas e interesantes exposiciones itinerantes.
Para tener una vista panorámica de Tampere visitamos el Parque Pyynikki y subimos a su torre de observación. Es un pintoresco lugar con un mirador en la torre y hermosos espacios verdes, ideales para un picnic, además de un pequeño restaurante que sirve unas deliciosas donas.
Hay varias impresionantes estructuras arquitectónicas en la ciudad, incluida la Iglesia Kaleva, diseñada por Reima Pietila, la torre de observación en Sarkanniemi, la Biblioteca - también un diseño de Pietila que recuerda a un ave de caza llamada urogallo -, y el estilo bizantino del este de la Iglesia Ortodoxa.
Ya sea que vayas con niños o no, no puedes perderte un paseo por el parque de diversiones Sarkanniemi, el más popular de toda Finlandia. El mismo cuenta con un acuario, un planetario, el parque de diversiones en sí, un zoológico para niños, un museo de arte, la torre de observación Nasinneula y el delfinario más al norte del mundo.
A pocos minutos en bote se encuentra la Isla Viikinsaari, uno de los mejores lugares del país para pasar La Juhannus o Víspera del Solsticio de Verano, con baile, buena comida y una hoguera a la orilla del río.
Como se encuentra en la región occidental de los lagos, también es el lugar ideal para embarcarse en un crucero por la región, siendo nuestro favorito el que conecta Tampere con Hameenlinna.
Tampere es famoso por su morcilla (mustamakkara) y la forma más auténtica y económica de comprarla es en uno de los puestos de los mercados Tammelantori o Laukontori, con una pizca de mermelada de arándano rojo (puolukkahillo) a un lado y una pinta de leche (maito).
Al ser una ciudad universitaria, buscar diversión a la noche es una apuesta segura. Hay muchos clubes y discotecas en el centro, así como bares, cafés y restaurantes para cenar antes de salir.
Si quieres empezar la noche con un espectáculo cultural, el Tampere Hall ofrece espectáculos de danza, ópera y conciertos de música clásica. O puedes ir al cine Finnkino Plevna.
Para escuchar jazz, blues y ver música en vivo puedes ir al Paapan Kapakka, mientras que si lo que quieres es bailar al ritmo de la música moderna tienes el Onnela, Doris y Club Apple, entre otros.
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